Cabeza desesperada

Y lo que le he dicho hoy sobre la fuga, (…), ni uno solo de los compositores, aunque sean los más grandes, ha compuesto una fuga perfecta, ni siquiera Bach, que era sin embargo la serenidad misma y la pura claridad componística. No hay ningún cuadro perfecto, ni ningún libro perfecto, ni ninguna pieza musical acabada, dijo Reger, ésa es la verdad, y esa verdad permite que una cabeza como mi cabeza, que sin embargo no es durante toda la vida más que una cabeza desesperada, siga existiendo.

Thomas Bernhard. Maestros antiguos.

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