No leas.

Posted in Tabarovsky on enero 19, 2008 by siralsenbert

Sí, pero es no es un problema. Pensémoslo al revés. Pensemos en las novelas lineales, obvias, ganadoras del Premio Planeta, etc. Son mucho más autorreferenciales porque en realidad son mera publicidad del presente. Uno ve por la tele una publicidad, de la Coca Cola o de lo que sea, y más allá del producto en cuestión, lo que se está publicitando es el modo de vida del presente: qué lindo es vivir hoy. Y con las novelas convencionales pasa lo mismo. Uno siente: qué lindo que es leer esta novela en la que pasan cosas intrigantes, en la que hay detectives que van a investigar y citas cultas y tramas atractivas, y pensamientos profundos y paisajes encantadores. El lector termina de leerlas y sal con la idea de que él mismo se volvió más culto, más inteligente, y en realidad, vaya paradoja, son novelas profundamente antiintelectuales (…) porque el momento actual es profundamente antiintelectual, la clase dirigente se vanagloria de no leer, la literatura no le importa a nadie, ni a los presidentes ni a los ministros de cultura (…) El verdadero populismo son los medios de comunicación que te dicen: no leas.

(Quimera, enero 2008)

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La cultura no nos protege de nada

Posted in Littel on octubre 31, 2007 by siralsenbert

P. El caso es que contra el relativismo tampoco vamos a resucitar un absolutismo de blancos y negros. ¿Cuál es la salida?

R. Cuando Dios desaparece, se nos presenta un dilema. Los valores deben referirse a algo, deben venir de algún lugar. En un mundo sin Dios, era difícil implantar un sistema ético y moral. Las ideologías vinieron a hacerlo, a reemplazarlo, pero también fracasaron, así que ahora no tenemos nada. Y los iPod no van a construirlo. Ni la venta y la compra o la publicidad. Estos valores en los que estamos del consumismo, el ganar dinero, no son nada. Nuestra sociedad se desliza por la memoria que le queda de haber formado parte de los buenos. Vive de los restos.

Fragmento extraído de una entrevista a Littel

Cabeza desesperada

Posted in Bernhard on octubre 11, 2007 by siralsenbert

Y lo que le he dicho hoy sobre la fuga, (…), ni uno solo de los compositores, aunque sean los más grandes, ha compuesto una fuga perfecta, ni siquiera Bach, que era sin embargo la serenidad misma y la pura claridad componística. No hay ningún cuadro perfecto, ni ningún libro perfecto, ni ninguna pieza musical acabada, dijo Reger, ésa es la verdad, y esa verdad permite que una cabeza como mi cabeza, que sin embargo no es durante toda la vida más que una cabeza desesperada, siga existiendo.

Thomas Bernhard. Maestros antiguos.

Polvo de nada

Posted in Chivite on octubre 3, 2007 by siralsenbert

En realidad, toda nostalgia va más o menos por ahí. No echamos de menos el tiempo pasado, sino todo lo que entonces pudimos hacer y no hicimos. El fruto que podríamos haberle sacado a ese tiempo. Las conversaciones inconclusas. Lo que al final nunca pudimos o quisimos aclarar. Lo que habíamos pensado emprender y malograrnos. Las relaciones irresueltas. Todo lo que quedó en proyecto, en conato de inicio, en un tímido y burdo intento de.

Pero eso, no es nada. Tampoco eso es nada. Polvo de nada.

Chivite. Insomnio.

El suplicio de las moscas

Posted in Canetti on septiembre 30, 2007 by siralsenbert

Una de mis compañeras de habitación había llegado a dominar el arte de cazar moscas. Tras estudiar pacientemente a estos animales, descubrió el punto exacto en el que había que introducir la aguja para ensartarlas sin que murieran. De este modo confeccionaba collares de moscas vivas y se extasiaba con la celestial sensación que el roce de las desesperadas patitas y las temblorosas alas producían en su piel.

 

Canetti. El suplicio de las moscas.

Excremento cotidiano

Posted in Pavese on septiembre 27, 2007 by siralsenbert

Todos los hombres tienen un cáncer que les roe, un excremento cotidiano, un mal a plazos: su insatisfacción; el punto de choque entre su ser real, esquelético, y la infinita complejidad de la vida.

 

Pavese. El oficio de vivir.

Queremos saber

Posted in Chivite, Insomnio on septiembre 23, 2007 by siralsenbert

Cómo va esa historia. Al final, ésa es la cuestión. Como decía, estamos rodeados de historias. Todo acaba reducido a una historia. El que ha sufrido un naufragio quiere contarlo. Quiere explicar lo que le ocurrió. El que estuvo perdido, el que se fue lejos. Todos quieren contar lo que les pasó. El que estuvo en una contienda y salió victorioso quiere contar su historia. Pero también el derrotado quiere contar su versión de la historia. Todos queremos contar nuestras historias. Somos criaturas que cuentan su historia. Y a la vez nos gusta oír las historias de los otros. Somos seres humanos. Queremos escuchar las historias de los otros seres humanos. Queremos que nos cuenten qué ocurrió. Qué clase de palabras se dijeron. Cómo fueron sucediéndose los hechos. Y también queremos algo más. Queremos saber cómo acabó todo. Queremos conocer el final. Queremos finales felices. No nos importa que las historias que nos cuenten sean demasiado trágicas o luctuosas. De hecho, nos agrada llorar. Nos agrada sentir piedad por los dramas ajenos. Pero sí, queremos oír el final. Nos gustaría oír un final para el irlandés. Nos gustaría saber qué va a ser de él, cómo acaba su historia. Aunque sólo sea un final narrativo, y no el final de su vida.

 

Chivite en Insomnio.